“FOXI”, LLEGA A ARGENTINA

By noteencadenes

Foxi es una droga de laboratorio que produce síntomas físicos inesperados y que pueden ser fatales. Induce “sueños infantiles”, haciendo que la persona pierda todo sentido de realidad.

 

Los primeros pasos para el desembarco de una nueva droga sintética en Argentina tuvo lugar a fines del año pasado durante una jornada de música electrónica. La imagen acostumbrada de los tradicionales traficantes de drogas está dando paso a una nueva generación de dealers, hombres de mundo, que dominan varios idiomas y conocen la geografía de los centros nocturnos de las principales capitales del planeta. Ese atractivo extra les permite ser respetados y escuchados entre sus futuros clientes.

 

Y el marketing de presentación de estas nuevas sustancias siempre apunta al mismo tipo de mentiras. Dicen que son inocuas, que no producen daños directos ni colaterales, que no dejan resaca después de su consumo y que, ingeridas en las dosis recomendadas, no producen contraindicaciones. No son baratas, pero tampoco causan estragos y sus efectos generan estados casi mágicos, es la expresión clara que utilizan para obtener interesados en su consumo.

 

El nuevo producto por el cual ya hay jóvenes que preguntan se llama “Foxi” en las calles norteamericanas y europeas. Es un alucinógeno científicamente conocido como “Alfa metiltriptamina” o “foximethoxy” y lo más terrible del engaño con qué se presenta en el mercado es que se dice que actúa como “inductor de sueños infantiles”. Es decir, una persona que se mueve alocadamente al ritmo de una música puede entrar en trances en los cuales se produce una regresión y un proceso de conducta similar al de los bebés. Por lo que el sujeto pierde todo sentido de la realidad, del peligro, de lo que ocurre a su alrededor y el cuerpo se desmembra de la conciencia mientras dura el efecto de la sustancia.

 

Aunque la presunción psiquiátrica elemental es que un alucinógeno capaz de inducir a sueños infantiles puede derivar en brotes psicóticos y esquizofrénicosentre los consumidores, en los Estados Unidos descubrieron problemas físicos impensados entre los consumidores: antes de que el cerebro comience a disfuncionar por el efecto del alucinógeno, en el cuerpo se perciben síntomas que jamás causó otro tipo de sustancias. Se trata de una dolencia conocida como “rabdomiolisis”, una enfermedad en la cual los músculos se desintegran o disuelven produciendo una muerte segura en poco menos de una hora de tomada la dosis.

 

Los centros asistenciales en Estados Unidos que estudiaban pacientes internados con estos síntomas, no sabían a qué atribuir esta extraña dolencia en personas jóvenes. Hasta que hace poco tiempo la “Fundación de la Cleveland Clinic en Ohio” produjo un informe a raíz de que un muchacho de 23 años fue internado con síntomas de haber consumido un cóctel de drogas y alcohol, pero sus síntomas graves no fueron solo la intoxicación sino el comienzo del atrofiamiento casi instantáneo de toda su masa muscular. “El sujeto llegó al departamento de emergencia por conducta agresiva y alucinaciones… había ingerido 25 miligramos de Foxi media hora antes de comenzar con los síntomas…”.

 

Los autores del informe clínico recomendaron a las sociedades médicas norteamericanas conocer la morbilidad y mortalidad potencialmente graves relacionadas con la Foxy y otros alucinógenos cuyos consumos aumentan cada vez más.

 

Aunque erróneamente hay quienes suponen que de estas cosas no se debe hablar para no fomentar su consumo, lo cierto es que escondiendo la basura debajo de la alfombra e ignorando las consecuencias letales que aparejan estas nuevas drogas de laboratorio, nunca se logrará la prevención adecuada.

 

La tentación de tomar unas gotas que induzcan a tener sueños infantiles es demasiado poderosa para las mentes inexpertas, pero sus consecuencias son terriblemente fatales, como recién se empieza a ver en los Estados Unidos. En Argentina, el marketing del “Foxi” ya está en pleno desarrollo.

 

 

Fuente: http://corrientes.derf.com.ar

Etiquetas: , , , ,

3 comentarios para ““FOXI”, LLEGA A ARGENTINA”

  1. Claudia Mercatante Dice:

    Onda Rave

    La música los enloquece,
    se agudizan sus sentidos,
    las luces psicodélicas estallan;
    no coordinan ni razonan
    y el delirio los envuelve,
    al moverse con violencia
    en el caótico ritual.
    Un sacerdote, el chamán
    de la energía controla
    con ritmos frenéticos, agresivos
    en medio del ¡Éxtasis!
    sus mentes jóvenes, permeables
    unidas en virtual hermandad,
    que íntegra se decanta
    por la prieta alcantarilla
    de un sórdido amanecer.

    Claudia Mercatante
    http://www.claudiamercatante.com.ar

  2. Claudia Mercatante Dice:

    Silencio…

    Quiero que me pruebes,
    que tus labios me saboreen
    poco a poco, ¡atrévete!
    No lo pienses. No temas.
    Te llevo de la mano ¡sí!,
    como aún niño perdido
    por un camino inesperado.
    Quiero que me aspires,
    introducirme en tu mente,
    alucinarte los sentidos
    sometidos por completo,
    esclavos de secretos ritos
    en que la demencia, tu diosa,
    es para ti la única cordura.
    Quiero que me palpes,
    penetrar tu piel, escabroso
    escozor en tu vacío cerebro,
    estrangular tus entrañas
    poco a poco, ¡destruirte!,
    en un ahogado grito,
    sepultarte en el Silencio…

    Claudia Mercatante
    http://www.claudiamercatante.com.ar

  3. Claudia Mercatante Dice:

    Sociedad del Vacío

    Construida con superlativos,
    pero de sustantivos despojada.
    Nada que decir, nada que contar,
    nada que expresar. Sólo maquillaje.
    Sociedad del vacío, del contexto,
    del envoltorio. La contradicción
    del discurso y de las formas
    la seducción. Completamente
    desprovista de éticos valores,
    mas ataviada de superflua
    y vana retórica. Parafernalia
    expresiva. Efectos especiales.
    Fuegos de artificio. Un envase
    sin contenido. La verdad
    se desfigura y el entendimiento
    se enmascara. La apariencia
    por el ser humano, la persona,
    la sustancia misma. Matriz,
    molde donde se conforman
    las conciencias. Una exquisita
    flor de plástico. Lluvia artificial.
    La sensación sin la reflexión…
    Triste muñeco de peluche
    que rueda y cae torpemente.
    Vacuidad interior sin sentido.

    Claudia Mercatante
    http://www.claudiamercatante.com.ar

Escribe un comentario