Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 23/04/09


Un grupo de psicólogas de la Universidad de Almería, liderado por las doctoras Pilar Flores y Flor Zaldívar, acaban de concluir un estudio sobre el consumo de sustancias adictivas en jóvenes universitarios y la manifestación de conductas impulsivas en los mismos, tanto a nivel cognitivo como motor.

 

Según los datos arrojados por este proyecto, los consumidores habituales de cannabis y alcohol presentan mayor impulsividad que los no consumidores. Sin embargo, no se han evidenciado diferencias entre ambos grupos de consumidores, lo que lleva a pensar a estos expertos que “el consumo de sustancias, independientemente de su naturaleza, está relacionada con la impulsividad”. Este estudio, que se inició en octubre de 2006, fue impulsado por la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social con un incentivo total de 30.061 euros.

 

Con la intención de averiguar si el consumo recreativo de estas sustancias –alcohol y cannabis– afecta a la impulsividad de los jóvenes, se midió dicho comportamiento en tres subescalas: impulsividad motora, cognitiva e impulsividad no planificada. Para la consecución de este objetivo se tomó una muestra poblacional total de 575 alumnos, de los cuales, el 50,7% son mujeres y el 49,3% hombres, asignados a tres grupos en función de sus hábitos de consumo de drogas.

 

De los primeros muestreos realizados se ha observado que el 21,4% se corresponde con la categoría de consumidor habitual de cannabis, el 32,5% con el alcohol y el resto, un 34,6%, no consumen drogas de tipo. Asimismo, parece ser que el sexo supone una influencia en los hábitos de consumo, ya que un 62,5% de la muestra constituida únicamente por varones es consumidor habitual de alguna de estas sustancias frente al 45,6% que representan las mujeres. Del mismo modo, los hombres llegan a consumir cantidades superiores respecto a ambas sustancias.

 

Los resultados obtenidos muestran diferencias conductuales significativas según el grupo de análisis. La impulsividad cognitiva se puede definir como la tendencia del sujeto a precipitar sus respuestas, especialmente en tareas que explícita o implícitamente conllevan incertidumbre de respuesta, y a cometer más errores.

 

Respecto al análisis de los datos obtenidos a partir de pruebas de laboratorio que miden este tipo de impulsividad, los grupos de estudiantes consumidores de sustancias adictivas mostraron comportamientos más impulsivos que los no consumidores. No obstante, este patrón cambia cuando se tienen en cuenta la ejecución de tareas motoras, donde esta relación sólo se ha podido evidenciar en el grupo de consumidores de cannabis. La Impulsividad Motora, implica actuar sin pensar, dejándose llevar por el ímpetu del momento.

 

Como conclusión, estas expertas exponen “es una realidad innegable el consumo habitual de sustancias adictivas en la población de jóvenes universitarios. Por otro lado, parece claro que existe una relación entre el consumo de drogas e impulsividad aunque aún tenemos que esclarecer si esta actitud es una causa o una consecuencia del consumo de drogas”.

 

Fuente: Andalucía Innova

Anuncios

Read Full Post »


La crisis que azota todos los sectores de la sociedad es una de las causas que ha llevado al incremento en drogodependencias según explicaron ayer Epifanio López, apoderado de la Fundación Amigó e Isabel Vilimelis, directora técnica de Proyecto Amigó.

 

El aumento en el número de adictos a algún tipo de droga (alcohol, hachís, heroína, cocaína, pastillas, internet, tabaco, chocolate o incluso coca-cola por poner algunos) todavía no se ha recogido en una memoria anual, pero como señaló la concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Castelló, Carmen Amorós «ya se ha detectado un aumento durante el primer trimestre de este año». La directora general de Drogodependencias, Sofía Tomás, agregó que «estamos en una situación difícil porque el paro se está incrementando. Este año hemos subido un 10% en demanda asistencial y la cifra seguirá subiendo». Y Vilimelis agregó que «aunque el incremento en el consumo de drogas no se debe sólo a un factor, la crisis ha agravado la situación porque la situación de desesperación de las familias por quedarse sin empleo lleva a unas personas a buscar ayuda y a otras a evadirse con algún tipo de drogas».

 

La información se dio a conocer durante la presentación de la Memoria Proyecto Amigó del año 2008. El centro de tratamiento que ofrece servicios terapéuticos y educativos a personas con adicciones y dependencias que conllevan conflictos personales, familiares y sociales, atendió el año pasado a 266 personas, en los programas de tratamiento que ofrece que son el de acogida, unidad de deshabituación residencial o comunidad terapéutica, reinserción, nocturno-cocaína, apoyo, adolescentes y alter (juego patológico).

 

Otra de las particularidades que se dio a conocer en la memoria del año pasado fue la bajada en el año de inicio de las drogas. Así, la directora técnica del proyecto apuntó que «hemos detectado que desde hace 3 años se ha rebajado la edad de inicio en la drogadicción a los 10 años mediante el tabaco, el alcohol y el cannabis porque son más fáciles de conseguir».

 

Esto conlleva que muchos de ellos abandonen los estudios según los datos de la memoria que señala que los dejan en un 36% de 10 a 14 años y en un 53,8% de 15 a los 19 años.

 

Por otro lado, las drogas más consumidas por las que demandan tratamiento son por cocaína (56,3%), heroína(15,41%), hachís (10,152%) y alcohol (6,02%).

 

 

 

Fuente: levante-emv.com

Autor: Susana Barberá

 

Read Full Post »