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Posts Tagged ‘Fumar’


La FAD elabora una guía para ayudar a los progenitores a saber escuchar y hablar de drogas con sus niños · Marina señala que “la fractura existente entre escuela y familia causa parte de los fracasos educativos”. 

 

Una niña de siete años le pregunta a su madre ¿qué es droga?; un niño de doce quiere que le dejen probar vino en una comida navideña o a un chico de 14 le encuentran hachís en el bolsillo. A éstas y otras muchas situaciones relacionadas con las drogas se enfrentan los padres desde los primeros años de vida de sus hijos hasta la adolescencia. Cuestiones que suelen resultar difíciles de resolver.

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Científicos británicos han identificado un gen como el responsable de que un alto porcentaje de mujeres fumadoras no logre dejar de fumar cuando están embarazadas.

El estudio del Peninsula Medical School de Exeter y de la Universidad de Bristol (Reino Unido), publicado en la revista “Human Molecular Genetics”, hizo un seguimiento de 2.500 mujeres y constató que había una asociación entre este “gen adictivo” y una menor posibilidad de dejar el tabaco durante la gestación.

Tomando el conjunto de las mujeres estudiadas, la investigación comprobó las grandes dificultades de dejar de fumar de las mujeres con un hábito fuerte, incluso cuando existe un incentivo tan poderoso como el de evitar daños a la salud del feto.

Fumar durante el embarazo incrementa las posibilidades de muerte neonatal, de parto prematuro, de tener un bebé con bajo peso y de muerte súbita durante los primeros meses de vida del recién nacido.

El estudio cifró en un 28 por ciento el total de mujeres que lograba dejar de fumar en el primer trimestre del embarazo, un porcentaje que bajaba hasta el 21 por ciento en el caso de las embarazadas que tenían dos copias de este gen adictivo.

En el caso de las mujeres que no presentaban este gen, el 31 por ciento lograba abandonar los cigarrillos en los primeros tres meses.

En el último trimestre, en el que el embarazo es físicamente más evidente, un 34 por ciento de las embarazadas con dos copias del gen lo había dejado frente a un 47 por ciento de las que no lo tienen.

Los científicos estudiaron una variante genética específica asociada con el receptor de la nicotina, porque previamente habían descubierto que tiene que ver con la propensión a convertirse en fumador por parte de aquellas personas que se inician en el hábito.

Los investigadores destacaron que las mujeres fumadoras embarazadas están bajo una fuerte presión social para dejar de hacerlo, pero que hay otra serie de factores que influyen, como la edad, la educación o si hay una historia familiar de tabaquismo.

Rachel Freathy, una de las autoras de la investigación, indicó que “el estudio sugiere que la variante genética que influye en que haya mayor consumo de cigarrillos también juega un papel y es un obstáculo más para aquellas mujeres que quieren dejar de fumar”.

El descubrimiento se puede hacer extensivo a otros grupos de fumadores, que por la misma razón genética encuentran más problemas que otro cuando deciden o intentan superar el tabaquismo.

El profesor Tim Frayling, que también participó en el estudio, explicó que existe también “un paralelismo con el gen de la obesidad, un asunto en el que la gente piensa que se trata sólo de una cuestión de auto-control, pero que es mucho más complicado”.

Frayling aclaró que tener esta predisposición genética es una dificultad añadida, pero no un impedimento para dejar de fumar. “Es evidente que algunas mujeres con dos copias del gen adictivo pueden dejarlo, pero les resultará más difícil”, manifestó.

 

 

 Fuente: adn.es – EFE

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Pueblo es el nombre de una ciudad de 100.000 habitantes a 160 kilómetros al sur de Denver, la capital de Colorado, en Estados Unidos. Es el puro midwest americano y uno de los centros clave de producción de acero del país. Sin embargo, Pueblo quizá pase a la historia más por su contribución a la causa de los fumadores pasivos que por su capacidad industrial. De hecho, un estudio publicado en Morbidity and Mortality Weekly Report (MMWR), la revista de los Centros de Control de Enfermedades (CDC, sus siglas en inglés) de Atlanta, ha puesto de manifiesto las bondades para la salud pública de evitar que se fume en recintos estancos. La base de la investigación se centra en que en Pueblo entró en vigor, el 1 de julio de 2003, una ley que prohibía fumar en cualquier lugar público cerrado.

 

Tres años después de la puesta en marcha de la norma, el número de hospitalizaciones por infarto agudo de miocardio ha caído de una forma tan significativa que muchos especialistas creen que es una inmoralidad y un atentado contra la salud publica, permitir fumar en cualquier local cerrado, independientemente de los metros cuadrados que tenga.

 

El número de estudios que certifican el riesgo para los no fumadores del humo del cigarrillo en el ambiente es elevado a día de hoy, como también lo es el de aquellos que sugieren que las prohibiciones de fumar en locales disminuye los problemas de salud relacionados con el tabaco en los no fumadores.

 

La peculiaridad del trabajo que ahora ve la luz estriba en que es el primero que evalúa las bondades transcurrido un plazo de tres años tras la puesta en práctica de una Ley Antitabaco rigurosa.

 

Los habitantes de Pueblo con síntomas sospechosos de infarto de miocardio son atendidos siempre en dos hospitales: el Parkview Medical Center y el Saint Mary-Corwin Medical Center. Así, los datos de la incidencia de esta patología en la ciudad están perfectamente controlados. Se sabe, por lo tanto, el número de infartos anuales que hubo antes de 2003 y se conoce también los que han sucedido tras la entrada en vigor de la Ley.

 

En julio de 2006, el número de infartos de miocardio atendidos en los dos centros médicos de Pueblo había descendido un 41% comparados con los que hubo en 2003. Es una caída espectacular que indica la trascendencia para la mortalidad y la morbilidad de llevar a cabo una política de protección a los no fumadores. En el escrito, sus autores ponen de manifiesto que el descenso en la incidencia del peor problema coronario se debe más a la reducción del humo de segunda mano entre los no fumadores que al número de adictos que en ese tiempo abandonaron el tabaco y se convirtieron en exfumadores.

 

Una de las particularidades que refuerzan los datos de esta investigación es la comparación que se hizo entre lo que ocurrió en Pueblo y las estadísticas de Colorado Springs, una ciudad de 300.000 habitantes localizada a 50 kilómetros al norte y en la que también están muy bien documentados los infartos de miocardio. Colorado Springs y su área de influencia, el condado de El Paso, no tenían en 2003 una ley que impidiera fumar en lugares públicos tan tajante como la que existía en Pueblo. Así, mientras la incidencia de infartos bajaba en esta ciudad de forma significativa, el número de problemas agudos coronarios no se modificó entre los del condado de Colorado. Los expertos opinan que el factor clave de esta diferencia ha sido, sobre todo, la ley que protege en Pueblo a los no fumadores.

 

El tabaquismo pasivo ya está considerado uno de los mayores factores de riesgo evitables de enfermedades cancerosas y cardiovasculares. Muchos países del mundo así lo han entendido y han promulgado leyes que intentan proteger del humo del cigarrillo en el ambiente a la gran mayoría de los ciudadanos que no fuman. La que existe en España desde hace tres años debe mejorarse de forma manifiesta y, sobre todo, cumplirse a rajatabla en todas las autonomías del Estado. Como lleva tiempo denunciando el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT), hay que ampliar la Ley y prohibir fumar en cualquier lugar cerrado, independientemente de sus metros cuadrados, a la vez que las autoridades de cada comunidad autónoma deben hacer esfuerzos para que se cumpla el precepto, sancionando cualquier denuncia cierta.

 

Se sabe que autonomías tan cercanas al actual Gobierno, como son la aragonesa y la andaluza, pretenden fortalecer las normas y así contrarrestar la pasividad de un Ministerio de Sanidad, tachado por la comunidad médica de descafeinado y populista, al que un tema de la trascendencia para la salud del tabaquismo pasivo parece que le importa muy poco. Una actitud que incomprensible para el CNPT. Nuestras autoridades tienen la evidencia de que la mayoría de los españoles está de acuerdo en que se prohíba fumar en los lugares públicos, incluidos por supuesto los bares y los restaurantes. Pocos comprenden por qué no se hace.

 

 Fuente: elmundo.es/suplementos/salud

Autor: José Luis De La Serna

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La báscula puede ser el mayor enemigo de muchas personas, hombres y sobre todo mujeres, que desearían dejar de fumar pero que temen que el abandono del tabaco se traduzca en un aumento de peso que dé al traste con el objetivo de mantener la figura.

 

Sin embargo, y aun reconociendo que ambas situaciones son de algún modo correlativas, los expertos creen que tal circunstancia es fácilmente subsanable si el ex fumador o ex fumadora combina durante los primeros meses el ejercicio físico y una dieta equilibrada. “De ese modo -asegura la especialista en tabaquismo Justa Redondo- la ganancia coyuntural de peso, que está establecida en una media de 2,5 kilos persona, puede ser fácilmente neutralizada”.

 

La preocupación por el aumento de peso como factor inhibitorio a la hora de tomar la decisión de abandonar el tabaco es uno de los aspectos que conforman el programa del VIII Congreso Nacional de Prevencíon y Tratamiento del Tabaquismo, que tendrá lugar en Córdoba entre los próximos días 19-21 de febrero, y del que la Dra. Redondo es presidenta.

 

Las mujeres, los menores de 55 años, y quienes fumaban más de 15 cigarrillos diarios son, según el criterio de esta especialista, los principales candidatos a notar esos kilos de más, cuya génesis empieza a ser conocida ahora. “La falta de la habitual nicotina modifica los procesos termorreguladores y tiene como efecto que se depositen más sustancias grasas en el organismo”, explica esta especialista de la Unidad de Drogas y Adicciones del Instituto Provincial de Bienestar Social de Córdoba y miembro del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT). Otra explicación, complementaria de la anterior, es que a veces aumenta la ingestión de alimentos debido a la recuperación del olfato y el gusto.

 

Junto con la irritabilidad, y provocado por el ansia de nicotina, el aumento de peso es una de las más importantes razones para dudar en dejar de fumar, insiste la Dra. Redondo. “Tales síntomas están relacionados con un síndrome de abstinencia que se presenta escasas horas después de haber dejado el tabaco, aunque alcanzan su cota máxima durante los dos días siguientes y no desaparecen hasta pasado un mes, aproximadamente, si bien el aumento del apetito puede llegar a mantenerse durante meses”.

 

Pero el objetivo bien puede valer un poco de sacrificio. Entre otras razones porque, si bien es cierto que los problemas con el peso inciden más en las mujeres, también lo es que son ellas las que más beneficios obtendrán de un eventual abandono del tabaco. Y no sólo por sus efectos rejuvenecedores, expresados en una mejora del cutis y el retraso en la aparición de arrugas. “Eso puede ser importante, pero sin duda lo principal es que mejorarán todos sus parámetros de salud y de prevención, y no digamos si además están embarazadas”, señala la especialista.

 

En este sentido, recuerda que los hijos de madres fumadoras suelen nacer con un significativo déficit de peso, “aunque basta que se deje de fumar al comienzo de la gestación para que el niño nazca con las mismas características que los de madres no fumadoras”.

 

Indica, asimismo, que la eliminación del tabaco durante la gestación puede prevenir el 5% de las muertes perinatales, un 20% de nacimientos con bajo peso y un 8% de casos de prematuridad.

 

Por otro lado, y por si no fuera suficiente aliciente saber que la retirada del tabaco es el mejor freno contra el cáncer de pulmón y otras patologías respiratorias y cardiovasculares, junto a la mejor manera de ganar en años y calidad de vida, las mujeres que dejan de fumar retrasan también la menopausia hasta la edad en que generalmente aparece en las no fumadoras. “Todo son ventajas -concluye la doctora Redondo-, que deben de ser convenientemente valoradas a la hora de sopesar un factor en cierto modo tan banal y, por otra parte, tan controlable, como es una eventual pelea con la báscula”.

 

 

Fuente: JANO.es

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Colombia ha hecho efectiva la ley que prohíbe el consumo de tabaco dentro de lugares públicos cerrados, como bares, discotecas, restaurantes, teatros, universidades y terminales de transporte de todo el país, por lo que a partir de este momento, los establecimientos tendrán que cumplir con la norma expedida por el Ministerio de Protección Social, según advirtieron las autoridades colombianas.

 

“Primero, se le debe hacer una llamada de atención a la persona que fume; si no hace caso, no se le podrá vender ningún bien o servicio, y si persiste, se llamará a la Policía para que haga efectiva la medida”, explicó el viceministro de Protección, Carlos Ignacio Cuervo. “Quienes deseen fumar deberán hacerlo en la calle o en un lugar abierto habilitado por el dueño del negocio. No podrán existir zonas de fumadores”, precisó, por su parte, el secretario de Salud de Bogotá, Héctor Zambrano.

 

El presidente de Asobares, Camilo Ospina, respaldó la resolución del Ministerio de Protección Social que prohíbe el consumo y la venta de cigarrillos en lugares públicos que sean cerrados. “La experiencia que tenemos de otros países indica que los primeros seis meses son traumáticos, pero no podemos estar aislados de una tendencia mundial”, dijo Ospina.

 

La resolución del Gobierno permite imponer sanciones que van desde multas hasta el cierre temporal o definitivo de los negocios que incumplan la prohibición. La cadena colombiana Caracol Radio informó de que se estima que en Colombia mueren al año 5.000 personas por causas directamente relacionadas con el consumo de cigarrillos. En concreto, en Bogotá el número de víctimas es de 420.

 

 

Fuente: JANO.es

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Fumar tiene diferencias de género. Se ha encargado de constatarlo la Unión Europea en un amplio estudio en sus 27 países, en el que concluye que los hombres tienen aún más riesgo que las mujeres por el vicio tabáquico.

 

El informe demuestra que el tabaquismo es menos pernicioso para el sexo femenino que para los varones, toda vez que éstas inhalan una menor cantidad de monóxido de carbono (CO) debido a que sus caladas son menos profundas e intensas y las realizan en número más reducido, por lo que toman menor cantidad de humo que llega a los pulmones.

 

Según los datos de la UE, el nivel de CO de las mujeres españolas no fumadoras es de 3,2 partículas por millón (ppm), mientras que el de las fumadoras es de 15,7 ppm. Estos niveles contrastan con los de los hombres, que son superiores en ambos casos: los no fumadores se encuentran en 3,6 ppm y los fumadores en 17,6 ppm. La diferencia, como se percibe, es aún más acusada en el grupo de fumadores. Dicha tendencia es similar al del resto de Europa.

 

Se considera que el CO es un agente peligroso para la contaminación ambiental cuando sobrepasa los 8,85 ppm. Para la confección de este estudio, colofón de la campaña preventiva comunitaria de cuatro años de duración denominada “HELP-Por una vida sin tabaco”, se han tomado como referencia un total de 221.655 mediciones de monóxido de carbono en los países de la UE entre 2006 y 2008 (90.795 entre fumadores y 130.776 entre no fumadores).

 

Se ha comprobado que la edad de fumar se ha adelantado de manera preocupante y en fases muy tempranas, a veces incluso sin haber llegado a la adolescencia.

 

Las encuestas sanitarias de España hablan de alrededor de un 25% de fumadores habituales por encima de los 16 años, pero el doctor Antonio Riesco -coordinador del área de tabaquismo de la SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica)-, está seguro, que el “disfrute” de los primeros cigarrillos se han adelantado a los 12 y 13 años de edad. En cuanto a la población general, según la Encuesta Nacional de Salud 2006 había en España un 31% de fumadores, que se ha reducido al 28%.

 

 

Fuente: larioja.com

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