Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘padres’


Esta es la campaña que realizó el Ayuntamiento de Madrid en contra del consumo de alcohol por parte de los jóvenes. Un objetivo claro, hacer ver a los padres que ellos también son parte del problema y parte de la solución.

Anuncios

Read Full Post »


La FAD elabora una guía para ayudar a los progenitores a saber escuchar y hablar de drogas con sus niños · Marina señala que “la fractura existente entre escuela y familia causa parte de los fracasos educativos”. 

 

Una niña de siete años le pregunta a su madre ¿qué es droga?; un niño de doce quiere que le dejen probar vino en una comida navideña o a un chico de 14 le encuentran hachís en el bolsillo. A éstas y otras muchas situaciones relacionadas con las drogas se enfrentan los padres desde los primeros años de vida de sus hijos hasta la adolescencia. Cuestiones que suelen resultar difíciles de resolver.

(más…)

Read Full Post »


Los hábitos de los padres influyen de una forma decisiva en la conducta de sus hijos, especialmente en lo relativo al consumo de alcohol y tabaco, fracaso escolar y práctica deportiva, según un estudio realizado por la Fundación Kovacs entre 4.019 escolares mallorquines, de entre 13 y 15 años, y 7.359 padres.

 

El consumo de tabaco y alcohol es muy común entre los adolescentes y se ha convertido en un problema de salud pública. A diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos y en la mayoría de los países europeos, en España se han realizado pocos estudios para analizar la influencia de los hábitos paternos en el consumo de alcohol y tabaco en los jóvenes.

 

Por ello, con el objetivo de determinar la influencia del nivel socioeconómico y los hábitos de los padres en los de los adolescentes españoles, la Fundación Kovacs y la Dirección General de Menores y Familia de la Conselleria de Presidencia del Govern balear acometieron en 2005 el estudio “La influencia de los padres sobre el consumo de alcohol y tabaco y otros hábitos de los adolescentes” que acaba de publicar la Revista Española de Salud Pública.

 

En el estudio han participado 4.019 adolescentes escolarizados en 44 centros de Mallorca (dos centros privados, quince concertados y veintisiete públicos) y 7.359 padres. Según destaca el doctor Francisco Kovacs, primer autor del estudio, los resultados reflejan que “el bajo nivel socioeconómico de los padres y el que la madre beba alcohol tienen el efecto más determinante sobre el consumo de alcohol y tabaco por parte de los hijos”. Además, prosigue, “los hijos tienden a reproducir los hábitos de sus padres, como la práctica de deportes o el consumo excesivo de televisión”.

 

El doctor Kovacs subraya que “estos resultados “sugieren que los padres deben asumir su responsabilidad en la educación de los hijos y ejercer como padres, no como amigos o colegas”.

 

En lo que respecta al estudio, se han utilizado métodos previamente validados para recoger datos sobre la salud y los hábitos de los escolares de entre 13 y 15 años y de sus padres. Mediante modelos de regresión logística múltiple se analizó la influencia de los hábitos y costumbres de los padres sobre los de los hijos.

 

Para ello, se recogieron mediante cuestionarios los datos relativos al consumo de alcohol, de tabaco, rendimiento académico, práctica de deporte adicional a los obligatorios en la escuela y consumo de televisión (horas al día) entre los adolescentes. Igualmente se recabó la información sobre la edad, la ingesta de alcohol y tabaco, la práctica habitual de deportes, el consumo de televisión y el nivel socioeconómico entre los padres.

 

Los resultados reflejan que las madres fuman y beben menos que los padres (el 54,51% y el 43,28%, frente al 55,11% y el 73,13%, respectivamente). No obstante, la diferencia entre los sexos es de signo opuesto entre los hijos, entre los que las chicas fuman más que los chicos, y beben aproximadamente lo mismo (fuman el 13,56% de ellas y el 8,61% de ellos, mientras que beben el 20,93% de ellos y el 20,22% de ellas).

 

Curiosamente, mientras que el hecho de que el padre beba alcohol no tiene influencia sobre sus hijos, el que la madre lo haga prácticamente dobla el riesgo de que sus hijos adolescentes lo hagan y, especialmente, sus hijas (entre las que el que la madre beba aumenta un 253% el riesgo de que lo hagan). Curiosamente, el que la madre beba también aumenta el riesgo de que sus hijos, y especialmente sus hijas, fumen (ese riesgo aumenta un 217% entre las hijas de las madres que beben). Esos hallazgos podrían sugerir que el hecho de que la madre (y no el padre) beba alcohol aumenta los hábitos tóxicos de sus hijos (y especialmente de sus hijas) en general, y futuros estudios deberán profundizar en su explicación.

 

El número horas que los padres ven la televisión cada día y el que hagan deporte influye en los hábitos correspondientes de sus hijos, pero no en el que estos beban alcohol o fumen. El nivel sociocultural de los padres influye en muchos aspectos de los hábitos y las conductas de sus hijos; aumenta el riesgo de que fumen, beban alcohol, suspendan asignaturas, no practiquen deporte y vean más horas de televisión.

 

Es Iimportante destacar que que esos resultados han sido similares entre los estudiantes de colegios públicos, privados y concertados, y que los modelos de regresión reflejaron que el tipo de escolarización no modifica la influencia de los padres en los hábitos, actitudes y rendimiento de sus hijos.

 

Los resultados de este estudio también demuestran que la influencia de la conducta de la madre es mayor que la del padre, que las hijas son más susceptibles que los hijos a la influencia de sus padres, que el hecho de que la madre (no el padre) beba está asociados a un mayor consumo de alcohol y tabaco entre los adolescentes, y que el que ambos padres beban está asociado a un mayor riesgo de que sus hijos beban, pero no fumen.

 

También demuestran que, con independencia del tipo de colegio en el que estén escolarizados, el que el nivel sociocultural de los padres sea bajo influye negativamente en muchos aspectos de sus hijos; aumenta el riesgo de que fumen, beban alcohol, suspendan asignaturas, no practiquen deporte y vean más horas de televisión.

 

 

Fuente: mallorcadiario.com

Read Full Post »


Villareal (C.Valenciana) inicia el próximo 14 de octubre a las 15.00 horas en el colegio Cervantes la IV edición de talleres dirigidos a los padres para evitar que sus hijos consuman drogas. El 23 de octubre se unirán los padres que tienen más experiencia por haber participado en las ediciones anteriores y el resto de colegios se unirán a la actividad a partir de la primera semana de noviembre y seguirán hasta mayo.

 

Con el lema ‘Estem a temps’ se pretende “prevenir el consumo de drogas, desde la infancia, informando tanto de la vertiente técnica como la pedagógica en diez talleres que tendrán 72 sesiones y un total de 144 horas de formación”, explicaron ayer en rueda de prensa la concejala de Servicios Sociales, Teresa Andrés, y el responsable de la Unidad de Prevención Comunitaria en la ciudad, José Gispert.

 

De esta manera, los padres que asistan a estos talleres, que se impartirán en los 11 colegios de Vila-real, sabrán prevenir el consumo de drogas por parte de sus hijos. Hábitos, normas, límites, ejercicio de la autoridad, tiempo libre y otros asuntos serán motivo de estudio y reflexión en los talleres “que interesan cada vez más a los padres y a más colegios para saber cómo actuar”, comentó Andrés.

 

 

Fuente: levante-emv.com

Read Full Post »


Los hijos ocultan amores y los padres sus debilidades, según relata el psicólogo Javier Urra en un libro sobre los secretos de unos y otros

 

Ya sea por vergüenza o por desidia las relaciones entre padres e hijos adolescentes han estado marcadas por la falta de comunicación. Se trata de un mundo conocido pero inexplorado. Es un tiempo marcado por el secretismo y la inseguridad, que llega cuando se rompe el cascarón y madura la sexualidad. Esta fisura del vínculo afectivo se alimenta de silencios y mentiras, tanto por lo que ocultan los vástagos como por lo que callan sus progenitores. Con el afán de acercar estos dos polos, el psicólogo Javier Urra ha compilado en el libro ¿Qué ocultan nuestros hijos? la respuesta anónima de varios miles de alumnos de 8 a 20 años y la visión que sobre esta relación tienen sus padres.

 

El estudio sociológico se estructura a partir de una cuestión concreta: Lo que no contamos a nuestros padres. Aunque un nutrido de jóvenes asegura que su diálogo es activo, que no hay secreto que se guarden, el resto enumera una serie de temas tabú entre los que destacan, por este orden, las relaciones con el sexo opuesto, las malas notas, qué hacen cuando salen, los problemas con los amigos, el alcohol, el tabaco, sus

problemas y preocupaciones y, de menor trascendencia, las relaciones sexuales (más en mujeres), los castigos escolares (más en varones) y el grupo con el que se mueven.

 

Por edades, el estudio refleja que los niños de 11 y 12 años callan cosas que no deben hacer pero hacen; a los 15 y 16 años ocultan problemas y preocupaciones. A corta edad esconden quién les gusta y de mayores no cuentan las relaciones y el sexo, además de silenciar que fuman o beben alcohol. Las chicas ocultan más las relaciones con sus novios, mientras que los chicos callan en mayor medida las malas notas.

 

Respecto a los padres (respondieron casi un millar, de las que tres cuartas partes eran mujeres), la conciencia colectiva considera que los progenitores silencian prioritariamente los temas sobre sexualidad por vergüenza o por no encontrar el momento adecuado. Sin embargo, los datos contradicen esta percepción popular. Los problemas laborales, económicos y de pareja son más callados que los referentes a la

sexualidad.

 

Dice Javier Urra que los padres ocultan cosas muchas veces por no preocupar a sus hijos, pero también para que no conozcan cómo se comportaban ellos cuando tenían su misma edad. Esconden quién les da información privilegiada de sus vástagos y también el dolor que sienten cuando sus hijos les hieren. «Esto les crea una angustia, a veces injustificada, respecto a si están haciendo todo lo que pueden», afirma el asesor de Unicef y ex Defensor del Menor.

 

El sociólogo aconseja a los progenitores que no traten a sus hijos con paternalismo y usen «descaradamente» su propio lenguaje en plan «colegas», ya que, «aunque nos vean frágiles en algunos aspectos, influimos en ellos más de lo que pensamos». Hay cuestiones, en este sentido, que no deben ser tratadas ni con frivolidad, ni a salto de mata. Está bien, por ejemplo, preguntarle si llevan preservativos, pero

antes de hacerlo habrá que educarles en una sexualidad basada tanto en el disfrute como en el respeto hacia sí mismo y hacia el prójimo.

 

Una de las reflexiones a tener en cuenta es que los padres pueden esconder una verdad que haga daño, «ya que hay zonas de nuestro ser intransferibles que no deben ser violentadas: ángulos de la intimidad, fantasmas personales que no deben ser removidos, salvo por profesionales y en momentos puntuales», señala el especialista.

 

También la soledad del menor aparece en el estudio como una de las «enfermedades más graves», ya que algunos responden que salen a dar una vuelta con los amigos y en realidad no saben dónde ir porque no tienen amigos. «Sólo el 35% de la comunicación se da por la palabra, el resto es el denominado lenguaje no verbal: mímica, gestos, tonos de voz, silencios. Hay que tenerlo en cuenta para conocer mejor a los hijos», aconseja.

 

El psicólogo forense cree que hacen falta más charlas de sobremesa, de viaje y de cuna y preguntar a los hijos más por lo que siente que por los que hace, para que luego no les pille todo de sorpresa. Y tan importante como una comunicación fluida es afrontar el reto de educar a los hijos con naturalidad, sin presiones personales. Hay padres, según Urra, que sufren demasiado, «se atormentan». No es para tanto.

 

Fuente: El Correo

Read Full Post »